La psoriasis es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque solemos asociarla con placas en la piel, la realidad es que la psoriasis ungueal (la que afecta a las uñas) está presente en hasta el 50% de las personas diagnosticadas y en el 80% de quienes padecen artritis psoriásica.

En NENHA, entendemos que el deseo de lucir unas manos impecables no debe estar reñido con la seguridad médica. Por eso, hemos elaborado este informe para despejar todas tus dudas y explicarte por qué, en este caso más que en ningún otro, la técnica profesional es innegociable.

¿Qué es la psoriasis y cómo afecta a tus uñas?

La psoriasis es una enfermedad autoinmune de carácter crónico. No es contagiosa. Se produce porque el sistema inmunitario envía señales erróneas que aceleran el ciclo de recambio celular. Mientras que una célula normal tarda un mes en renovarse, en una persona con psoriasis este proceso ocurre en pocos días.

Cuando esta aceleración sucede en la matriz (la fábrica de la uña) o en el lecho (la carne debajo de la uña), la placa ungueal se forma de manera defectuosa.

¿Cómo se presenta visualmente?

  • Pitting (Piqueteado): Pequeños hoyuelos en la superficie, como si se hubiera pinchado con una aguja.

  • Manchas de aceite: Coloraciones amarillentas o anaranjadas bajo la uña.

  • Onicólisis: La uña se separa del dedo, creando un espacio blanquecino donde se acumula aire y suciedad.

  • Hiperqueratosis subungueal: Acumulación de una sustancia tiza/escamosa bajo el borde libre.

  • Fragilidad extrema: Uñas que se desmenuzan o se rompen con una facilidad inusual.

El gran dilema: ¿Puedo hacerme la manicura si tengo psoriasis?

La respuesta corta es sí, pero bajo condiciones muy específicas. En NENHA dividimos los casos en tres semáforos:

🟢 Caso Verde: Se puede realizar el servicio

Si tienes psoriasis en el cuerpo (codos, cuero cabelludo, rodillas) pero tus uñas están visualmente sanas y la piel de alrededor (cutículas) no presenta inflamación. Aquí el objetivo es la prevención absoluta.

🟡 Caso Ámbar: Se requiere valoración técnica

Si presentas un ligero piqueteado o alguna mancha de aceite aislada, pero la uña está firmemente pegada al lecho y no hay dolor. En este caso, aplicamos protocolos de “Mínimo Impacto”.

🔴 Caso Rojo: El servicio está desaconsejado (o prohibido)

  • Inflamación activa: Si las cutículas están rojas, hinchadas o duelen (paroniquia).

  • Onicólisis severa: Si más de un 30% de la uña está despegada del dedo. Tapar esto con gel es crear un invernadero para infecciones bacterianas.

  • Sangrado o heridas abiertas: El riesgo de infección y de reacción química por contacto de productos con la dermis es altísimo.

Las consecuencias de una manicura mal ejecutada: El Fenómeno de Koebner

Este es el concepto más importante que debes aprender hoy. El Fenómeno de Koebner consiste en la aparición de lesiones de psoriasis en una zona de piel sana tras sufrir un traumatismo.

Si vas a un centro donde usan el torno de forma agresiva, cortan las cutículas hasta sangrar o liman la placa con fuerza, ese pequeño “daño” puede ser el interruptor que active un brote de psoriasis en tus uñas que antes no tenías. Una manicura agresiva puede enfermar tu uña de forma permanente.

El peligro de la “Manicura Infinita”: ¿Se puede usar gel para siempre?

Mucha gente nos pregunta si, una vez que encuentran un sistema que les funciona, pueden llevarlo de por vida. Aquí es donde nuestro papel de mentores es clave: La uña con psoriasis es una uña cambiante.

  1. La reactividad puede aparecer en cualquier momento: Aunque nunca hayas tenido problemas, tu sistema inmune puede sensibilizarse. El uso continuado de químicos sobre una barrera cutánea debilitada (típica de la psoriasis) puede derivar en una alergia a los acrilatos.

  2. La Onicólisis silenciosa: El gel es rígido y opaco. Si bajo el gel la psoriasis empieza a despegar la uña, no lo verás. Por eso, en NENHA, recomendamos periodos de observación o el uso de tonos traslúcidos que permitan monitorizar la unión de la uña al dedo.

Regla de oro: No recomendamos el uso de esmalte semipermanente que se retire con acetona. La acetona es un solvente que barre los lípidos y reseca la queratina de forma extrema, algo que una uña psoriásica no puede tolerar sin quebrarse.

Protocolo de Seguridad NENHA: ¿Cómo te cuidamos?

Si decides confiar en nosotros, debes saber que tu servicio no será como el de los demás. Aplicamos lo que llamamos Ingeniería Preventiva:

  • Manicura de No Contacto: El producto químico jamás toca tu piel. Dejamos un margen de seguridad milimétrico para evitar dermatitis de contacto.

  • Retirada Artesanal con Torno: Prohibimos la acetona. Usamos fresas de alta gama a bajas revoluciones para retirar el color sin vibraciones traumáticas y nunca tocamos tu uña natural; siempre dejamos una fina capa de base protectora.

  • Bases Elásticas: No usamos geles rígidos que “tiren” de la uña. Preferimos materiales que acompañen la flexibilidad de tu placa.

  • Tratamiento IBX*: Antes del gel, aplicamos este sistema que penetra en la uña para fortalecer las capas de queratina desde dentro, actuando como un escudo interno. (*en los casos que se necesite o cuando la uña va perdiendo adherencia)

Cuidados esenciales en casa

El éxito de tu manicura depende en un 50% de lo que hagas fuera del salón:

  1. Hidratación obsesiva: Usa aceite de cutículas de alta calidad (rico en vitamina E y jojoba) varias veces al día. Una uña flexible es una uña que no se despega.

  2. Corta, no arranques: Si una esquina se levanta, no tires de ella. El trauma del arrancado disparará un brote. Llámanos inmediatamente.

  3. Guantes siempre: El contacto con detergentes y químicos domésticos es mucho más dañino para ti que para una persona sin psoriasis.

Conclusión

La manicura para una persona con psoriasis no es un capricho estético, es un procedimiento técnico de mantenimiento. Si se hace bien, puede mejorar tu autoestima y proteger tu uña de agresiones externas. Si se hace mal, las consecuencias pueden ser crónicas.

En NENHA, nuestra prioridad no es que tus uñas brillen hoy, sino que sigan sanas dentro de diez años. Si tienes dudas sobre tu caso particular, te invitamos a una valoración gratuita. La salud de tus manos es nuestra mejor carta de presentación.