Siempre nos han contado, hemos leído y muchas creído ciegamente en muchas historias de uñas, mitos y falsas ideas. Creo que hoy en día, en un momento donde la información está al alcance de todos de manera gratuita, es importante que desmitifiquemos algunas de estas falsas creencias. Así que para no alargarme, intentaremos dar una luz de verdad algunos de los mitos más comunes que todas hemos escuchado alguna vez sobre las uñas.

¿Es necesario dejar que la uña respire?

Doug Schoon, científico e investigador especializado en la industria cosmética de las uñas, asegura que el 100% del oxígeno que la matriz necesita para crear la uña viene a través de la circulación sanguínea. Por lo tanto, las uñas no necesitan oxígeno que respirar para que estén sanas. El oxígeno que necesitan lo toman a través de la circulación sanguínea directamente y no del aire. Y para saber más sobre este tema os dejo el link para uno de los posts que hemos escrito sobre ello: https://www.nenha.com/necesario-dejar-las-unas-respiren/

¿Debo cortar las cutículas?

Las uñas tienen protecciones que evitan enfermedades y que le dan sus propias características. Así se pueden distinguir 2 tipos de tejidos de protección:El tejido vivo que protege las partes internas de las uña : eponyquium, hiponyquium y perionyquium. Si el tejido vivo se corta, sangra y duele, pero suele regenerarse después de cicatrizar.El tejido muerto que crece para proteger y terminar de sellar toda la placa de la uña, es la cutícula. Si se corta, no duele, ni sangra pero vuelve a crecer, una y otra vez y cada vez más a medida de protección.

Partiendo de esta aclaración, la parte de tejido muerto, la cutícula, puede y debe perfectamente cortarse para dejar la uña limpia y poder aplicar el esmalte correctamente permitiendo una mayor duración del mismo. Lo que debe evitar cortarse el la parte de tejido vivo correspondiente al eponychium.

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¿Es realmente más saludable para las uñas utilizar un esmaltes tipo 3-free ó 5-free?

La mayor parte de los esmaltes para uñas están hechos de nitrocelulosa disuelta en algún tipo de solvente a lo cual se le añaden los pigmentos. También suelen incluirse en la mezcla resinas, elementos plastificantes y polímeros adhesivos para hacerlos más duraderos y flexibles, evitando así que se desprendan fácilmente de la uña. En su composición, el llamado ‘trío tóxico’ a pesar de que la etiqueta no siempre lo indique: formaldehído, ftalato de dibutilo (DBP) y tolueno, sustancias que son potencialmente dañinas para nuestra salud si presentes en grandes proporciones y si hacemos uso prolongado de ellas.

Recientemente (2003) se han desarrollado esmaltes para uñas basados en agua a la cual se le agrega una emulsión de polímeros de acrílicos. Todo esto con la finalidad de eliminar elementos tóxicos como los ftalatos, toluenos y el formaldehído. La dermatóloga Rosa Ortega, de la Agencia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), cree que no hay razón para preocuparse por los productos comercializados en España ya que todos deben pasar exhaustivos controles sanitarios. Las propias empresas dedicadas a la fabricación de esmaltes llevan años empeñadas en eliminar sus componentes más peligrosos, especialmente desde que se conoció la presencia de estos tres elementos cancerígenos en la fórmula creada a principios del siglo XX inspirándose en las pinturas de coches.

 

¿Ponerse esmalte permanente repetidas veces estropea las uñas?

No, en absoluto. Otra falsa idea que se tiene desde que los esmaltes permanentes han aparecido en el mercado. Como otras técnicas, si la la calidad del producto es buena y tanto su aplicación como retirada son las adecuadas, la uña no tiene por qué sufrir. Otra cosa es que dejemos crecer descontroladamente la uña y acabemos por arrancarnos nosotras mismas el esmalte.

¿Se seca mejor el esmalte si lo ponemos debajo del chorro de agua?

No, el esmalte se seca permitiendo a los solventes que lo componen que se evaporen. Una de las mejores maneras es acelerando la evaporación dichas moléculas y es algo tan sencillo como acercar un ventilador, un secador de pelo, un abanico…etc. También se pueden utilizar productos especializados para el secado rápido de los esmaltes. Estos actúan acelerando la evaporación de las moléculas de solvente mediante reacción química.

Espero que la información os haya sido sobre todo útil y que a partir de ahora ya nadie pueda contaros cuentos sobre uñas y sus historias 🙂 De todas maneras, si tenéis dudas o preguntas acerca de este tema, estaré encantada de responder a todos vuestros comentarios.