Hablemos claro. El estándar general de la manicura hoy en día es bajo, tirando a mediocre. Y lo peor no es eso; lo peor es que muchas manicuristas vivís quemadas, trabajando diez horas al día para apenas cubrir gastos y, encima, sintiendo casi vergüenza a la hora de cobrar lo que realmente vale vuestro tiempo.

Parece que en este sector te toca pedir perdón por querer ganar dinero. Si cobras lo que debes, la clienta se queja. Si tardas el tiempo necesario para hacer un trabajo seguro, te dicen que eres lenta. Al final, entras en una rueda donde bajas los precios para que no se vayan, trabajas más rápido de lo que deberías y acabas odiando un oficio que te apasionaba.

En Nenha sabemos que esto no se arregla con una frase motivadora. Se arregla con autoridad técnica. Por eso hemos creado la Certificación Q-Standard.


1. El respeto no se pide, se gana con técnica

Si una clienta te discute el precio es porque no ve la diferencia entre lo que tú haces y lo que hacen en el local de la esquina por 15 euros. Y si tú no sabes explicarle técnicamente por qué tu servicio es superior, la culpa no es de ella, es de tu falta de herramientas.

La mayoría de los cursos de 1 o 2 días que inundan el mercado son los culpables de este estándar bajo. Te enseñan a “pintar”, pero no te enseñan a ser una autoridad. El Método EMM (que puedes conocer a fondo aquí) es nuestra respuesta a este caos. Es el sistema con el que formamos a nuestro propio equipo para que nadie pueda cuestionar su trabajo.


2. Un cambio de chip global: Deja de ser “la chica de las uñas”

Es hora de que dejes de ser “la chica que hace las uñas” para convertirte en una Técnica Especialista. La diferencia está en el rigor:

  • Basta de quemarse: El agotamiento viene de la inseguridad. Cuando no dominas el torno, vas con miedo. Cuando no entiendes el producto, sufres por si hay levantamientos.

  • Cobra lo que vales: Cuando aplicas el Q-Standard, tu trabajo habla por ti. Un esmaltado que llega perfecto a la cuarta semana y una cutícula sana son argumentos que no admiten regateos.

  • Profesionalidad real: Formamos a la gente con la misma exigencia que si fueran a trabajar con nosotros en Nenha. Ni más, ni menos.


3. Los 4 Módulos: 9 meses para transformar tu negocio

Para que te respeten, tienes que ser impecable. Y la excelencia no se consigue en un fin de semana. Por eso nuestra certificación es un proceso de transformación real:

  • Módulo 1, 2 y 3 (Presenciales): Tres bloques intensivos donde bajamos al detalle de la manicura rusa, la arquitectura de la uña y la limpieza de precisión. Aquí corregimos vicios, posturas y errores que te están haciendo perder tiempo y dinero.

  • Módulo 4 (9 meses de seguimiento): Este es el motor del cambio. No te damos un diploma y te deseamos suerte. Durante casi un año, tenemos encuentros online cada mes para supervisar tus trabajos reales.

  • Seguimiento del progreso: Analizamos cómo evolucionas mes a mes. Si te estancas, te empujamos. Si fallas, corregimos. Es un entrenamiento de alto rendimiento para que dejes de ser una aficionada.


4. El fin del “low-cost” mental

El mayor problema del sector no es la competencia, es el miedo. Miedo a perder clientas si subes 5 euros. Miedo a decir que no a un trabajo que daña la uña.

La Certificación Q-Standard es para quienes han decidido que ya basta de mendigar. Es para quienes quieren trabajar menos horas pero con mucha más calidad y mejor pagadas. Queremos elevar el estándar de todo el país, empezando por tu mesa de trabajo.

Si buscas un curso rápido para salir del paso, hay miles ahí fuera. Si buscas que te traten como la profesional que eres y tener la seguridad técnica de una experta de Nenha, este es tu sitio.


¿Estás lista para que tu trabajo sea respetado de una vez por todas?

El cambio no es solo técnico, es de mentalidad. Entra en el estándar que define el futuro de la manicura.

[Consulta todos los detalles de la formación y reserva tu plaza para la próxima convocatoria de la Certificación Q-Standard aquí]