El esmalte de uñas con acabado mate es toda una tendencia desde hace ya unos años pero aquí, en España, nos seguimos resistiendo al cambio. El brillo nos gusta tanto que a veces dudamos en cambiar. La mejor forma de descubrir si nos gusta es adoptando la tendencia y probándolo al menos una vez, porque de verdad que sorprende por su acabado aterciopelado, sobre todo en los colores más oscuros.

Pero más allá del esmalte de uñas mate o con brillo, existe toda una gama de texturas y efectos que a menudo confundimos con el acabado. Pensamos que un esmalte puede por sí solo ser con brillo o ser mate, cuando en realidad existen muchas otras variantes: colores irisados, metalizados, perlados, nacarados, opacos, traslúcidos, crema, …etc y todos ellos pudiendo ser en acabado mate o brillo.

Los esmaltes de uñas pueden, en función del tipo de pigmentos que los componen y su concentración más o menos elevada en la fórmula, adoptar múltiples efectos, así tenemos:

El mismo esmalte al que le aplicamos un top mate o brillo según el resultado que más nos guste.

Esmaltes que por su composición nos proporcionan acabados diversos, desde el metalizado al perlado.

Y otros que nos dan efectos con los que podemos obtener todo tipo de fantasías: purpurinas, cromados …etc y aunque en lo foto se muestren en un acabado con brillo, también podríamos optar por aplicarle un top mate.

 

Nos gusten más o nos gusten menos, a menudo, el probar uno de estos efectos, ya sea en todas las uñas o solo en alguna de ellas puede hacernos cambiar de opinión fácilmente y hacernos pensar que volver a una manicura uniforme pueda ser una opción un tanto aburrida. Y es que este tipo de efectos han venido para quedarse.